Tiempos Violentos
Donde el sol ya no llega y donde mi vida parece acabar, donde todo se vuelve negro y donde las almas parecen desaparecer, allí estaré esperando el día del juicio, cuando los vivos pidan por mí, aclamen mi regreso e imploren por piedad.
Entonces, ese día sera oscuro, y la suave lluvia caerá sobre mi rostro, temeroso y perplejo ante el nuevo mundo, pero cobrando nueva vida minuto a minuto, segundo a segundo, hasta el despertar final.
Llenos de gloria aclamarán por quien ha revivido de las cenizas del mundo, y las profundidades del mismísimo infierno, esperando que sea él quien los salve... o que los lleve a la total perdición.
Ale Ariel - De los dias venideros


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